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Cuando John Belushi abandonó “Saturday Night Live” en 1978, la hilarante serie televisiva perdió a su animador estelar. Ese vacío fue cubierto dos años después por un joven afroamericano de 19 años. Su nombre era Eddie Murphy, provenía de un hogar humilde de Brooklyn y era el hombre de casa desde los 8 años, cuando su padre fue asesinado a puñaladas. Gracias a sus imitaciones de Stevie Wonder y James Brown, Eddie se robó el protagonismo de SNL y salvó al programa de ser cancelado. Para 1982, la promisoria carrera cinematográfica de John Belushi terminaba en tragedia: el comediante más querido de Norteamérica había muerto por una sobredosis. En diciembre de ese mismo año, 48 Horas de Walter Hill se convirtió en un inesperado éxito comercial. Las buddy movies habían llegado para quedarse pero también había un nuevo rey de la comedia. Bastaba verlo destrozar a capella el tema “Roxanne” de The Police o ingresar resueltamente a un bar de rednecks para darse cuenta que Eddie Murphy tenía eso que llaman carisma. Algunos meses después llegaba De Mendigo a Millonario de John Landis, la constatación de que Eddie Murphy se había convertido en una fuente inagotable de carcajadas y una mina de oro para el estudio Paramount.

Todos estos logros palidecieron en 1984 ante el suceso mundial de Un Detective Suelto en Hollywood, un guión originalmente escrito para Sylvester Stallone y que habría de consolidar a Eddie Murphy como el actor más taquillero de la década. Su héroe de la infancia, el gran Richard Pryor, nunca se acercó ni por asomo al grado de popularidad que disfrutó a mediados de los 80. Para empezar a reconocer al ídolo de multitudes que fue alguna vez, habría que revisar Delirious y Raw, dos legendarias presentaciones de stand up comedy con un Eddie Murphy inspirado y lleno de energía. En ambos videos, un público compuesto por gente de todas las edades y colores lo venera como si se tratase de un cantante de rock y ríe gustosamente hasta de sus chistes más ofensivos y vulgares. Al parecer, nada podía salir mal en el mundo de Eddie Murphy y pronto se embarcó en una carrera paralela como cantante que originó el hit radial “Party all the Time” en 1985. El divo se involucraba cada vez más en sus proyectos, hacía y deshacía libretos, interpretaba varios personajes en una misma película, se transformaba del pícaro sinvergüenza de sus inicios en un galán de matinée. Estrenada en 1988, Un Príncipe en Nueva York de John Landis es quizás su mejor trabajo y el último en presentarlo alegre y lleno de creatividad. La culminación de sus ambiciones fue Los Reyes de la Noche de 1989, escrita, producida, dirigida y protagonizada por él mismo. Luego de eso, todo sería cuesta abajo.

Actualmente tenemos en cartelera una cinta en la que Eddie Murphy interpreta nuevamente varios papeles. Más que contarnos una historia, Tripulación Dave es el show de Eddie Murphy elevado a la décima potencia y libre de cualquier esfuerzo mental. Es la única fórmula que le ha funcionado desde que perpetró el remake de El Profesor Chiflado en 1996. Eso e interactuar con niños y animales como en Doctor Doolitle y La Guardería de Papá. Las frías estadísticas lo posicionan como la estrella mejor pagada hoy en día, sólo superado por Will Smith y Johnny Depp. Lo que los números omiten es que Eddie Murphy ya no es peligroso ni carismático, no tiene la actitud achorada ni la contagiosa sonrisa de antaño. Tras la grotesca Norbit, parece mentira que la comunidad afroamericana alguna vez haya estado orgullosa de sus producciones. En 2007 casi le dan el Oscar por Dreamgirls, una nominación exagerada desde mi punto de vista y que confirma que la Academia sólo se toma en serio las actuaciones dramáticas. Pero quizás le hayan negado el Oscar por otras razones. Su reputación de megalómano antipático tan sólo es reforzada por las noticias que nos llegan de su vida privada. Aunque el actor haga la voz del burro de Shrek un millón de veces, siempre tendrá mala prensa y le seguirán pasando factura por la arrogancia de sus inicios. Por eso se dice que, a pesar de estar vigente en las boleterías, Eddie Murphy estaría contemplando el retiro. ¿Otro caso de un comediante que envejece mal? La anunciada cuarta parte de Un Detective Suelto en Hollywood tendrá la última palabra.
Creado por claudiocorderog
12:40:17